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Para nadie es sorpresa que un trabajo es estresante fuera cual sea. De aquí partimos la premisa de que podemos llegar a tener ciertos malestares físicos, emocionales y rendimiento por eso lo que arrojo el estudio científico es algo llamativo.

Aunque usted no lo crea la reciente investigación, nos dice que es más saludable estar desempleado que tener un trabajo estresante y mal pagado. Los resultados son contundentes luego de que los grupos de personas de diferentes edades evaluados.

Evidencia la alta tensión a la que estuvieron sometidos en los momentos más estresantes. Resultados que son palpables en los informes de salud.

Los efectos del estrés fueron medidos por factores como los niveles de colesterol, presión arterial, frecuencia del pulso y la relación cintura-cadera.

Para llegar a este resultado, un grupo de científicos de la Universidad de Manchester, en el Reino Unido, analizaron la situación de 1.116 personas entre 35 y 75 años desempleadas entre los años 2009 y 2010.

Al final, los resultados revelaron que los adultos que pasan de estar desempleados a tener un trabajo de mala calidad, difícil y con un bajo sueldo, pasaron a sufrir más problemas de salud.

En ellos empeoraron sus niveles de glucosa, colesterol y almacenamiento de grasa. “Así como un buen trabajo es bueno para la salud, también uno trabajo de mala calidad puede ser perjudicial”, indicaron los autores.