Microsoft ya no dará soporte oficial a partir de esta semana a Windows Phone 8.1. Esta decisión se podría interpretar como el fin de una era para la compañía. La versión de este sistema operativo ya no recibirá actualizaciones de seguridad.

En el 2014, se presentó un Windows Phone 8.1 que pretendía luchar frente a un mundo dominado por Android e iOS. Una de sus principales características que podían salir a flote en el mundo tecnológico era su asistente virtual Cortana. Si bien se trataba de un sistema operativo robusto, Microsoft compró la división de móviles de Nokia pero hubo un poco acompañamiento de fabricantes por lo que la ambición de sobresalir quedó sepultada.

Por el momento, es una incógnita qué sucederá con Windows 10 Mobile.